Para entenderlo

El verano granadino, la prueba de fuego

Un atasco en la GR-30 un día de julio, con el aire acondicionado al máximo, el ventilador del radiador funcionando sin parar y el móvil cargando: es el momento de más consumo eléctrico del año. Un alternador con escobillas gastadas o un regulador cansado no llega, la tensión cae y empiezan los avisos. En invierno pasa algo parecido con luneta, luces y calefacción en los trayectos cortos.

Errores frecuentes

  1. Cambiar la batería una y otra vez. Si no carga el alternador, cualquier batería se agota.
  2. Ignorar el chirrido de la correa. Si patina, el alternador gira menos de lo que debe.
  3. Olvidar las masas. Una masa oxidada da los mismos síntomas que un alternador roto.
  4. Esperar a quedarse tirado. El testigo de carga en marcha es un aviso claro.

Cómo lo comprobamos

Medimos con el motor al ralentí y acelerado, con todos los consumos encendidos. Revisamos la correa auxiliar y la polea de rueda libre, y las conexiones de carga y masa. Si el alternador falla, valoramos reparar el regulador o cambiar el conjunto.

En coches con Start-Stop, el alternador trabaja más y debe ser el adecuado para ese sistema.

Si la batería es nueva y falla, empieza aquí. Para otros avisos eléctricos, pide una diagnosis; y revisa la batería antes del invierno.