Para entenderlo
El verano granadino, la prueba de fuego
Un atasco en la GR-30 un día de julio, con el aire acondicionado al máximo, el ventilador del radiador funcionando sin parar y el móvil cargando: es el momento de más consumo eléctrico del año. Un alternador con escobillas gastadas o un regulador cansado no llega, la tensión cae y empiezan los avisos. En invierno pasa algo parecido con luneta, luces y calefacción en los trayectos cortos.
Errores frecuentes
- Cambiar la batería una y otra vez. Si no carga el alternador, cualquier batería se agota.
- Ignorar el chirrido de la correa. Si patina, el alternador gira menos de lo que debe.
- Olvidar las masas. Una masa oxidada da los mismos síntomas que un alternador roto.
- Esperar a quedarse tirado. El testigo de carga en marcha es un aviso claro.
Cómo lo comprobamos
Medimos con el motor al ralentí y acelerado, con todos los consumos encendidos. Revisamos la correa auxiliar y la polea de rueda libre, y las conexiones de carga y masa. Si el alternador falla, valoramos reparar el regulador o cambiar el conjunto.
En coches con Start-Stop, el alternador trabaja más y debe ser el adecuado para ese sistema.
Si la batería es nueva y falla, empieza aquí. Para otros avisos eléctricos, pide una diagnosis; y revisa la batería antes del invierno.