Para entenderlo
Bajando a Motril
La A-44 entre Granada y la costa tiene un descenso largo y continuado. Quien lo hace frenando con el pie todo el rato llega abajo con los discos muy calientes. Si se repite, el disco se deforma y aparece el temblor del volante al frenar. Si además el líquido es viejo, el pedal puede alargarse a mitad de bajada. Lo mismo pasa al volver de Pradollano por la carretera de la Sierra.
En la ciudad
En el Albaicín y el Realejo las cuestas son cortas y empinadas, con muchas paradas. Ahí se gastan más las pastillas delanteras y se calientan las pinzas en verano. En el Zaidín o la Chana, con más semáforo y atasco, el desgaste es más regular.
Qué revisamos
- Pastillas: material restante y si se gastan igual por dentro y por fuera.
- Discos: grosor frente al mínimo y alabeo.
- Pinzas: guías limpias y pistón que retrocede.
- Líquido: humedad, porque con agua hierve antes.
Un desgaste en cuña indica una pinza que no trabaja bien: se arregla antes de montar pastillas nuevas.
Freno de mano eléctrico
Para cambiar pastillas traseras en estos coches hay que abrir la pinza con diagnosis. Forzarla rompe el motor.
Antes de la ITV, mira la pre-ITV. Si el coche tira hacia un lado sin frenar, revisa los neumáticos y la alineación.