Para entenderlo
En Granada un mismo coche puede pasar en una semana por el atasco de la GR-30, por las cuestas del Realejo, por la carretera de la Sierra con hielo y por la bajada larga hacia Motril. Pocos sitios exigen tanto a frenos, refrigeración y suspensión en tan poco espacio. Por eso la revisión no termina en la lista del libro.
Lo que hace el libro y lo que añadimos
La lista del fabricante va entera: aceite con su homologación, filtros y los líquidos que correspondan. Después, con el coche en el elevador, repasamos lo que el clima y el terreno de aquí castigan más:
- Refrigeración: manguitos, nivel y estado del líquido antes de los meses de calor.
- Frenos: pastillas y discos, que sufren en las bajadas largas.
- Neumáticos: dibujo y flancos, sobre todo si se sube a la nieve.
- Batería: la amplitud térmica entre noche y día la desgasta.
Si encontramos algo, te lo explicamos con su urgencia. No se toca nada que no hayas aprobado.
Kilómetros o meses
Mucha gente de la capital usa poco el coche entre semana y piensa que puede saltarse la revisión. El fabricante pone un límite en meses porque el aceite, el líquido de frenos y las gomas envejecen igual. Lo que llegue antes, manda.
Si se acerca la distribución te avisamos con tiempo. Y si toca ITV, combina la revisión con la pre-ITV.