Para entenderlo
Un clima de extremos
En pocos sitios de España se pasa de un agosto de asfalto ardiendo a un enero con hielo a media hora en coche. La goma de un neumático trabaja de forma distinta según la temperatura: un neumático de verano se endurece con el frío y pierde agarre; uno de invierno se gasta deprisa con calor. Elegir bien depende de cuántas veces subes a la Sierra.
| Tu uso | Lo que solemos proponer |
|---|---|
| Ciudad y área metropolitana | Verano de calidad, buena frenada en mojado |
| Viajes frecuentes por la A-92 o la A-44 | Verano con baja resistencia y poco ruido |
| Subidas habituales a la nieve | Todo tiempo con marca de montaña o invierno |
Lo que dice el desgaste
Antes de montar ruedas nuevas miramos las viejas. Si se han gastado por los dos bordes, rodaron con poca presión; si por el centro, con demasiada; si por un lado, la alineación está mal. Montar ruedas nuevas sin corregir eso es tirar parte del dinero.
Edad de la goma
El sol de Granada envejece la goma aunque el coche ruede poco. Revisamos la fecha grabada en el flanco y las grietas. Un neumático con buen dibujo pero cuarteado agarra peor y puede fallar.
Tras el cambio, revisa la presión una vez al mes en frío. Si el coche tira hacia un lado, mira la dirección y la alineación.