Para entenderlo

En el Albaicín hay curvas que se toman con el volante al tope y una maniobra en tres tiempos. Fuera de la ciudad, las carreteras de montaña exigen una dirección precisa en cada curva. Las dos situaciones dejan huella en las piezas de la dirección.

Mito y realidad

«Si hace ruido al girar, es la cremallera.» Muchas veces es una rótula, una copela o la bomba con poco líquido.

«La holgura es normal en coches con años.» No: la dirección debe responder sin juego. La holgura se corrige.

«Si el volante va torcido, es la dirección.» Puede ser solo la alineación, movida tras un bordillo.

Cómo localizamos el fallo

Con el coche elevado, alguien mueve el volante mientras otro observa cada articulación. La pieza que se mueve antes que la rueda es la que falla. Revisamos también los fuelles de la cremallera: si están rotos, entra polvo y agua.

En direcciones hidráulicas miramos líquido, fugas y bomba; lo explicamos en líquido de dirección. En las eléctricas, la dureza se diagnostica con el equipo.

Después de cambiar rótulas o axiales, alineamos. Si el ruido aparece en baches más que al girar, revisa la suspensión.

Antes de un viaje

Si vas a hacer la A-92 o la bajada a la costa con el coche cargado, revisa la dirección antes. Una holgura pequeña en ciudad se convierte en una sensación de coche flotante a velocidad de autovía, y en curva obliga a corregir constantemente.