Para entenderlo
Un motor de Granada tiene una vida exigente para el aceite: arranques en frío en invierno, veranos muy calurosos, cuestas en la ciudad y puertos fuera de ella. El aceite es lo que protege todo eso, y no cualquiera sirve.
La homologación manda
La viscosidad (5W30, 0W20…) indica cómo fluye en frío y en caliente; la homologación del fabricante indica qué aditivos lleva. Los diésel con filtro de partículas necesitan aceites bajos en cenizas; muchos gasolina modernos tienen normas propias. Con la matrícula sabemos cuál pide tu motor.
Errores frecuentes
- Elegir solo por viscosidad. Dos aceites 5W30 pueden ser incompatibles con el mismo motor.
- Estirar el cambio porque «se usa poco». Los trayectos cortos son los que más condensación y combustible meten en el cárter.
- Rellenar con lo que haya. Mezclar aceites de normas distintas reduce la protección.
- Olvidar el filtro de habitáculo. En primavera y verano, con polvo y polen, se satura y la ventilación pierde fuerza.
Cuándo volver
Si haces sobre todo viajes por autovía, el intervalo del fabricante suele bastar. Si haces ciudad, cuestas y trayectos cortos, o subes con frecuencia a la Sierra, te propondremos no apurarlo.
El cambio de aceite va incluido en la revisión. En motores turbo, un aceite al día es la mejor protección para el turbo.