Para entenderlo

Los daños de Granada

En el Albaicín y el Realejo hay calles por las que un coche pasa con los espejos plegados. En los aparcamientos del centro las plazas son justas. El resultado son roces en aletas, paragolpes y puertas, que es buena parte de lo que entra a chapa. El otro gran enemigo es el sol: años de verano a la intemperie terminan con el barniz del techo y del capó.

¿Reparar o sustituir?

  • Arañazo superficial: pulido o retoque.
  • Abolladura sin daño en la pintura: desabollado, a veces sin pintar.
  • Plástico rajado: reparación o pieza nueva según el daño.
  • Chapa plegada o muy deformada: sustitución.

Te enseñamos el daño y te explicamos la opción que proponemos antes de empezar.

Igualar el color

El código de pintura es el punto de partida, pero un coche que lleva años al sol ya no tiene el tono de fábrica. Ajustamos el color al del coche y, en metalizados, difuminamos sobre la pieza de al lado para que no se note el cambio.

Electrónica en los paragolpes

Sensores de aparcamiento, cámaras y radares van en las piezas que más golpes se llevan. Tras pintar o cambiar, se comprueban y, si el fabricante lo pide, se calibran.

Si el golpe ha sido contra un bordillo, revisa también la suspensión y la alineación.