Para entenderlo

Granada tiene una amplitud térmica enorme: noches bajo cero en invierno y tardes de verano muy calurosas. Para una batería es la peor combinación. El calor la degrada por dentro durante el verano y el frío deja al descubierto que ya no tiene capacidad. El aviso suele llegar una mañana de helada, con el coche aparcado en la calle.

Antes de cambiar, medir

  1. Capacidad: un comprobador nos dice si la batería todavía da lo que debe.
  2. Alternador: si no carga, cualquier batería nueva acabará vacía.
  3. Consumos ocultos: si se descarga sola, buscamos qué queda encendido.
  4. Conexiones: un borne flojo da síntomas idénticos.

Si la batería está bien, te lo decimos y no la cambiamos.

Start-Stop

Los coches con parada automática llevan baterías EFB o AGM y muchos tienen un sensor que vigila su estado. Montar una batería convencional o no registrar la nueva hace que dure poco. Lo hacemos con el equipo de diagnosis cuando el fabricante lo pide.

Si subes a Sierra Nevada

A temperaturas bajo cero la batería rinde menos y el aceite está más espeso. Si tu batería ya tiene años, revísala antes de la temporada de nieve.

Si el testigo de carga se enciende en marcha, el problema está en el alternador. Para avisos raros, pide una diagnosis.